domingo, 20 de abril de 2014

Calabacines rellenos y gratinados (receta sin horno)

Los días de vacaciones han tocado a su fin y volvemos a la rutina. Han sido pocos días, pero saben a gloria. Parece que hayamos recargado nuestras pilas y nos sentimos bien. Muy bien. Si, además, el sol nos ha tocado un poquito la piel, nos vemos más guap@s y resplandecientes. Para alargar un poco más esa sensación, te traigo una receta deliciosa y que puedes hacer usando de relleno lo que tengas en la nevera. Una de esas recetas que nos gusta mirar, sabrosas y que no va a costarte más de 5€ si quieres preparar cantidad para unas 4 personas. 
En casa "casi" siempre tenemos calabacines, porque son una verdura muy versátil y ligera. El calabacín me gusta crudo, cortado muy finito con un poco de buen aceite de oliva virgen extra y sal; a la plancha, rehogado con un poco de sal y pimienta, en potajes... ¡Y rellenos! ¿A quién no le gusta un calabacín relleno? 
A menudo nos da pereza preparar calabacines rellenos y gratinados, sobre todo porque hay que encender el horno. A mí también me da cierta desgana encender el horno para esta clase de recetas y, ahora que llega el buen tiempo, más apática me vuelvo. Por eso he copiado este método de mi madre, muy dada a hacer muchas cosas en sartén a fuego bajo, como los champiñones rellenos gratinados que le salen espectaculares. A ver qué les parecen a ustedes.
Reitero lo que he dicho anteriormente: los rellenos para cualquier verdura pueden hacerse con restos de comida del día anterior, con pizcos de otros alimentos que tengamos en la nevera... ¡Todo vale! Yo siempre me decanto por el reciclaje y el aprovechamiento y siempre que preparo un relleno es porque tengo que aprovechar esos restos o sobrantes. Y siempre digo lo mismo: todo lo que esté hecho con restos es mucho más sabroso. ¡Palabrita!

Y tú... ¿Preparas rellenos para aprovechar cosillas que ruedan por tu nevera?
Feliz semana. Disfruten cada minuto.
domingo, 30 de marzo de 2014

Puré de verduras y jamón

Hace poquito leía a Carlos Dube, de Mercado Calabajío, comentar que le gustaría que volviésemos a utilizar la palabra "puré" en vez de "crema" y no sólo porque las cremas llevan leche y los purés, no; sino porque la propia palabra "puré" es bonita a rabiar y muy tradicional. Como comparto plenamente sus reseñas, le dedico este delicioso y sencillo puré de verduras y jamón. 
Este purecito es muy sencillo de hacer y muy sabroso. Está lleno de propiedades y conforma una estupenda fuente de vitaminas y minerales. Además, para quienes no son fans de los purés, cremas y sopas, decirles que el toque del jamón le da un puntito canalla que les va a encantar. Los chips de ajo aportan el toque crujiente y merece la pena añadirlos. 
A mí, personalmente, me gustan mucho los caldos, cremas, purés y sopas para cenar. Me calientan el estómago y me saben a gloria. Son comidas sencillas y que te dejan satisfech@. También puedes dedicar un día a la semana o cada quince días a comer exclusivamente este tipo de comidas. Verás qué bien te sientes a medio plazo. El cuerpo se libera de toxinas que se van instalando en nuestro organismo y que hacen que nos duela la cabeza, suframos gases, se nos acumulen líquidos en las piernas, nos salgan granitos en la cara... 
Ya sólo queda sentarse, ponerse cómod@ y tomarse tranquilamente un tazón de este riquísimo puré de verduras y jamón. Y si hacen mucha cantidad porque las verduras están a buen precio, pueden congelar el puré en porciones individuales. En este caso, no lo recomiendo plenamente, porque el puré lleva papa y ésta no es buena amiga de la congelación, pero en otros casos... ¡Sin problema! 
Comienza el mes de abril, por lo que les deseo lo disfruten a tope. Buena semana a tod@s.
miércoles, 26 de marzo de 2014

Pollo indio

Se me van los ojos a las cosas de colores. No puedo evitarlo. Cuando veo que mis amigas se decantan por tonos muy uniformes, parejitos y discretos, me siento un bicho raro; un insecto enloquecido pululando de una enorme flor roja a una florecilla lila, liba que te liba... Necesito acicalarme con colores y, a poder ser, más de uno. Mi casa es como una reserva natural en medio de la Amazonía colombiana. Y siempre necesito más. A menudo pienso que el espíritu que vive en mí es un diosecillo azteca, de los dicharacheros creo yo, que me pincha y me exige que derrame el pantone por toda mi existencia. ¿O quizás un papagayo? ¿Una mariposa monarca con sus fantásticos tonos anaranjados? A saber por qué siento esa atracción por los colores llamativos, vibrantes e intensos. En cualquier caso, y a lo que iba, es que, a la hora de comer, me pasa lo mismo. ¡Necesito color en mis comidas! Supongo que, por eso, el kadai chicken de Kako fue love at first sight. 
Intenté ser lo más fiel posible a la receta de En Guete... Lo intenté, pero no lo conseguí plenamente. Introduje algunas variaciones, como poner trozos de pollo con sus huesecillos o añadir chile fresco y calabacín en bastoncitos. Kako, tú me perdonas, ¿verdad? ¡Qué cosa más bonita y deliciosa! ¿No entra el plato por los ojos? Rojo y verde son colores complementarios entre sí y son maravillosamente perfectos al observarlos juntos. Por eso nos gusta tanto un plato de tomates cortados con perejil picado por encima. No sólo es que estén buenos de sabor, es que, al verlos, nos sentimos satisfechos porque a nuestro cerebro le encanta esa percepción cromática. Y, aunque pensemos que es una estupidez irracional, nos sentimos mucho mejor después de haber comido un plato de alimentos rojos y verdes. ¿Que no te lo crees...? Experimenta con los colores y la comida y te demostrarás a ti misma que efectivamente es así. Por cierto, sigo teniendo pendiente hablarles más de los alimentos y los colores. A ver si lo anoto y preparo algo bonito para ustedes.
Nota de interés: el garam masala es una mezcla india de especias que conlleva, generalmente, canela, clavo, nuez moscada, pimienta negra y cardamomo. Hay versiones distintas, pero esas especias reseñadas son las más usuales.

Ya ven que se trata de un plato sencillo y de los que requieren tener una buena hogaza de pan cerca. Kako lo acompañó con un delicioso pan naan, pero puede ser arroz basmati. Personalmente, creo que le va mejor comerlo con pan, pero cada cual que elija según sus preferencias.
Un plato sano, de rechupete y francamente bonito.
domingo, 23 de marzo de 2014

Habas con papas, jamón y huevos

Hay ocasiones en las que la luz empieza a vislumbrarse el final del túnel y te sientes feliz... Tomas decisiones importantes que podrían parecer irracionales para otros, pero tú tienes la certeza de que son el primer paso para cerrar una etapa gris y dar comienzo a un nuevo camino. No hay vuelta atrás. Algo bueno está ya en marcha. Y...¡la primavera ya está aquí! ¡Ha comenzado la temporada de habas!
La primavera  nos trae un tiempo revuelto. Ahora hace sol y, en unos minutos, el cielo se nubla y cae un chaparrón. Así ha amanecido esta mañana. Pero, la naturaleza nos regala también excelentes productos de temporada, como estas deliciosas habitas tiernas. Las tomas entre los dedos, haces apenas un poco de fuerza y explotan en un precioso verde. Crudas son dulces y delicadas... Cocinadas despliegan un arsenal de sabor y aroma. ¡Maravillosas!
Ésta es una receta muy sencilla, muy baratita, muy saludable y sabrosísima. Pocos ingredientes, pero de temporada y de calidad: habas, puerros y papas están en plena temporada. Cuando vayas a hacer la compra, no te olvides de llenar tu carro de productos de temporada. Son los más sanos, los de mejor sabor y los que te van a salir más económicos, pues este plato tan completo no te va a costar más de 3€ por persona. No me digas que no merece la pena tenerlo en cuenta... 

En mi caso, las papas, las habas y los huevos son de origen completamente conocido: las papas y las habas, de la finca de mis padres y los huevos, comprados a la vecina que tiene unas estupendas gallinas que pululan a sus anchas comiendo todo lo que pillan. 
Las habas son fibra pura, así que si tienes problemas para ir al baño, olvídate de tontos y engañosos productos lácteos y céntrate en alimentos de temporada repletos de fibra, como lo son las habas. También tienen vitamina B9 o ácido fólico, por lo que son esenciales para mujeres embarazadas, para disminuir problemas cardíacos y para disminuir el riesgo de padecer determinados tipos de cáncer (leucemia). Tiene otras vitaminas, pero, sobre todo, muchos minerales (magnesio, potasio, fósforo...). En alguna ocasión está bien que recurras a suplementos alimenticios, pero, si tienes estas pastillitas verdes llamadas habas, cómelas al menos 1 vez por semana. Yo te propongo mi receta: diferente, completa, saludable y deliciosa.
Les deseo que disfruten de esta tarde de domingo y que comiencen la semana llenos de energía y un poquito más felices.