Roscón de reyes relleno de cabello de ángel (receta infalible)

¡Voilà...!. Éste es el roscón de reyes con el que en casa finalizamos estas fiestas navideñas. Este año me he decidido por rellenarlo con cabello de ángel y aromatizarlo con ralladura de naranja, lo que ha sido todo un acierto. 
El roscón de reyes no es un dulce que haya atraído nunca mi atención; de hecho, antes ni lo probaba. Comenzó a interesarme cuando empecé a hacerlo yo misma hace tres años, aunque tampoco es que se haya convertido en mi dulce tradicional preferido ni mucho menos. No se preocupen; no voy a entrar en la polémica manida de si el roscón es un invento de las pastelerías para vender en estas fechas, pues, la verdad, yo no entro en ese juego. Lo hago porque a mi familia le encanta el roscón de reyes y poder desayunar juntos el día 6 de enero. Además, reconozco que si se consigue una masa jugosa y sabrosa, el roscón de reyes puede ser un dulce muy rico, ideal para tomar con un chocolate caliente, un café o una buena infusión de hierbas. En este sentido, puedo decir que, con la práctica, he ido mejorándolo y este año, a pesar de que he usado la misma receta que el año pasado (pues quedó muy bien de textura), he introducido algunas novedades: sustituir el anís por ron oscuro, añadir la ralladura de la piel de una naranja, humedecer el azúcar con zumo de naranja y un aumento en el tiempo de levado.
Antes de pasar a explicarles la receta, debo decirles que hice un solo roscón y me quedó enorme. Al rellenarlo de cabello de ángel, pasó a pesar 2,5 kg. Sí, ya ven, una burrada, pero estaba tan bueno que voló completito durante el día de ayer. En principio, quería hacer dos roscones, pero pensé que uno podría quedar mucho más jugoso y tierno si aumentaba un poco el tiempo de levado; pero sin pasarme del tiempo y que la masa empezase a deshincharse. Fue un poco más laborioso y más largo el proceso, pero les puedo prometer que mereció la pena. Insisto en que la receta es básicamente la del año pasado, con las variaciones que mencioné anteriormente. Y, claro está, el relleno de cabello de ángel que hice un par de días antes y que me quedó de cine. Pondré la receta más adelante.


INGREDIENTES (12-16 raciones) 

A) Para la masa madre

- 150 g de harina 

- 100 ml de leche tibia 

- 20 g de levadura fresca ó 7 g de levadura seca 


B) Para la masa del roscón

- 500 de harina de fuerza 

- 100 ml de leche tibia 

- 100 g de mantequilla sin sal ablandada 

- 2 huevos a temperatura ambiente 

- 100 g de azúcar 

- 2 cucharadas de melaza de caña 

- 2 cucharadas de agua de azahar 

- 1 cucharada de esencia de limón 

- 2 cucharadas de ron oscuro 

- ralladura de la piel de una naranja grande 

- fruta escarchada variada 

- 1 huevo batido para pintar 

- azúcar húmeda (3 cucharadas de azúcar mezclada con 1/2 cucharada de zumo de naranja) 

- sorpresita al gusto de cada un@ (figurita, haba, papelito con mensaje envuelto en papel de platina, etc.) 

- cabello de ángel para rellenar 

 ELABORACIÓN

1º) Hacer la masa madre: diluir la levadura en la leche tibia, mezclarla con la harina y amasar bien. Se queda una masa bastante húmeda y pegajosa, pero no temamos; es normal. Con las manos impregnadas en un poco de aceite, darle forma de bola lo mejor que podamos y dejarla en un recipiente grande, tapada con un paño y en un lugar tibio, sin corrientes de aire. En unas 3-4 horas habrá triplicado su tamaño y estará llena de burbujitas (eso es bueno...). Es el momento de ir preparando el resto de la masa. 

2º) Mezclar la leche, los huevos, la mantequilla, el azúcar, el agua de azahar, la esencia de limón, el ron y la ralladura de naranja. Añadir la masa madre e ir incorporando la harina poco a poco. Amasar profundamente (yo usé la amasadora durante unos 10 minutos a velocidad media y luego amasé con las manos aceitadas unos 5-10 minutos). La masa que lograremos no es la masa de un pan, sino bastante más húmeda y algo pegajosa. Sin embargo, es muy elástica y se maneja bastante bien con las manos. 

3º) Seguimos con las manos un poco aceitadas y damos forma de bola, remetiendo la masa hacia abajo constantemente para que la masa leve hacia arriba. Colocar en un recipiente grande, tapar con un paño limpio y dejar levar hasta que triplique su volumen. A mí me bastó con meter el recipiente con la masa dentro del horno durante unas 2,5 horas. 

4º) Pasado ese tiempo o triplicado el volumen de la masa, volveremos a aceitarnos las manos y trabajaremos algo la masa para desgasificarla. Haremos un agujero en el centro de la bola de masa e ir girándola con las manos hasta darle forma al roscón. Colocaremos la masa en una bandeja del horno cubierta con papel de hornear. En el centro del círculo de masa, colocar un aro o un molde aceitado para garantizar que se mantiene el agujero del centro e introducir la sorpresita por la parte de abajo de la masa del roscón. 

5º) Dejar levar en un lugar tibio; incluso puede ser el horno a unos 40-50ºC durante aproximadamente 50-60 minutos. 

6º) Sacar el roscón del horno y aumentar la temperatura de éste hasta los 180ºC. Mientras se calienta, pintar con el huevo batido con mucho cuidado para que no se baje la masa; colocar la fruta escarchada, y espolvorear con el azúcar húmeda. 

7º) Colocar la bandeja en la parte baja-media del horno y hornear durante unos 25-30 minutos (yo usé la función ventilador durante los últimos 10 minutos). Si vemos que se nos tuesta más de la cuenta, cubrir con papel de platina, aunque a mí no me hizo falta. Todo depende del gusto personal. 

8º) Sacar del roscón del horno, colocar sobre una rejilla para que enfríe y, cuando haya enfriado, abrirlo por la mitad y cubrirlo con el cabello de ángel.

La receta que he reseñado es exactamente la que yo he seguido, pero, ya sabes que las masas dependen de muchos factores, como es la temperatura ambiental, la humedad relativa, etc. Observa la masa mientras leuda y actúa en consecuencia. 

Esta receta no sólo sirve para hacer el roscón de reyes; yo creo que puede servir para mucha bollería, así que úsala y verás qué dulces más estupendos vas a conseguir.

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